La conciencia simultánea compartida en las redes
telemáticas (Derrick de
Kerckhove).
Para McLuhan lo que determina la peculiaridad intrínseca de
un medio es la participación del usuario: “La forma caliente excluye y la
forma fría incluye” (McLuhan,1962).
Una de sus tétradas o leyes es que cada innovación
tecnológica es una extensión de algún órgano o facultad del usuario (Sorice,
2005: 79).
Sin una seria atención al universo mediático y cultural, las
instituciones como la Iglesia, la escuela, la familia, etc., arriesgan de
volverse imperceptibles para las personas, en la avalancha de mensajes que
reciben, si ellas no se hacen visibles en la red de medios.
“La sociedad audiovisual se define como un universo en el
que los medios con sus nuevos lenguajes, construyen de forma vertiginosa y
distinta la realidad, de forma que el conocimiento lingüístico y cultural va
dando paso a la cibercultura y al interaccionismo simbólico” (Aguaded, 2005:
28).
Consumo Cultural.
El Consumo Cultural es un concepto que se puede aplicar a
varios campos. Tales son principalmente: Los productos que se consumen y los
destinatarios de esos productos; Son productos culturales aquellos que insertan
un derecho de autor en bien o servicio ofrecido, insertando un contenido
cultural para ser culturalmente consumido. Es decir que un libro es un claro
ejemplo de esto y un adorno para el hogar no lo es, ya que si bien inserta la
creatividad es usado como artículo decorativo.
Control.
La función del control consiste en la medición y corrección
del rendimiento de los componentes de la empresa, con el fin de asegurar que se
alcancen los objetivos y los planes ideados para su logro. El control
tiene como fin señalar las debilidades y errores con el propósito de
rectificarlos e impedir su repetición. Hay que especificar muy claramente que
la función de control va muy aparejada a la función de planeación, ya que el
control implica la existencia de metas y planes.
Cuando los planes son más claros, completos y coordinados, el control es mucho más eficiente.
En todos los niveles de una pequeña empresa se puede ejercitar el control; desde las actividades más retinarías y sencillas, hasta las más complejas y difíciles. Todo ello necesita forzosamente de control. Generalmente, las actividades que puedan controlarse están relacionadas con los siguientes factores: cantidad, calidad, uso del tiempo y costo.
Cuando los planes son más claros, completos y coordinados, el control es mucho más eficiente.
En todos los niveles de una pequeña empresa se puede ejercitar el control; desde las actividades más retinarías y sencillas, hasta las más complejas y difíciles. Todo ello necesita forzosamente de control. Generalmente, las actividades que puedan controlarse están relacionadas con los siguientes factores: cantidad, calidad, uso del tiempo y costo.
El dominio de las comunicaciones es un factor importante
para el contexto histórico por el que transcurre son dos visiones de país, dos
maneras de ver el mundo, enfrentados como en la Guerra Fría, capitalismo contra
socialismo. El control del Cuarto Poder es primordial para los objetivos de
cualquier tendencia política en el poder, su influencia en la humanidad es
bastante conocida, es por ello que en la actualidad vemos como existe esta
guerra de opiniones, con el único objetivo de empoderarse de la opinión pública
y así tener su aprobación para conseguir nuevas metas en los económico, social,
político y cultural.
Corriente experimental.
Esta corriente se identifica también como sicología de los
efectos, y está representada por Carl Hovland y la Escuela de Yale. Constituye
una de las primeras experiencias de investigación sicológica aplicada,
estrechamente vinculada a las exigencias políticas y militares de Estados
Unidos. En el contexto de la segunda guerra mundial el objetivo principal de
estos investigadores era estudiar la eficacia óptima de la persuasión, y por
tanto, explicar el fracaso de algunas campañas. Esta corriente postula que la
persuasión es posible “siempre que la forma y la organización del mensaje sean
adecuados a los factores personales que el destinatario activa en la
interpretación del mismo mensaje”. (Wolf, 1987:36). Es decir, hay que conocer
las particularidades sicológicas del sujeto para construir los mensajes
persuasivos. Como dice Wolf, el esquema
causa-efecto de la teoría hipodérmica subsiste, pero integrado en un marco de
análisis que se va complicando.
Críticas de La Escuela de Palo Alto (California).
Le criticaban su poca atención al contexto sociocultural.
Sus exponentes más conocidos son Paul Watzlawick y Gregory Bateson. Los
conceptos claves de la elaboración del grupo de Palo Alto son éstos; La
comunicación se funda en procesos relacionales. Lo importante no es cada
elemento por separado, sino su interconexión. Cualquier actividad humana posee
valor comunicativo. De ahí su célebre frase: “Es imposible no comunicar”. Así
se ha dado más importancia al concepto de comunicación como relación e
interacción. A ello han ayudado después la semiótica, los Estudios Culturales y
las nuevas tecnologías. Watzlawick pone gran atención a los mecanismos de
‘metacomunicación’ (la comunicación sobre la naturaleza de las relaciones), que
se activa a través de elementos no verbales e implícitos (o analógicos); tales
mecanismos no dan información nueva, sino que definen el contexto
específico de la interacción (Sorice, 2005: 76-77).
Crítica a la postmodernidad.
La posmodernidad critica las corrientes políticas surgidas
del proyecto modernista (marxismo, liberalismo, democracia…), y señala su
sustrato autoritario y etnocéntrico, pero se muestra más bien inerte, sin
ninguna proposición en su rechazo a la idea de progreso o revolución, frente a
un sistema político y económico globalizado, cuyas consecuencias
(especialmente, la sociedad tecnológica y mediática, y la cultura de la imagen
frente a la profundidad intelectual) analiza asumiéndolas. La caída del Muro de
Berlín (fracaso del socialismo de Estado) pareció consolidar el pensamiento
posmoderno, sin contar con las nuevas vías para el socialismo que ya abrió el
anti-autoritarismo y el individualismo solidario. Utopía y progreso son
desdeñados con facilidad (incuestionable para mí el segundo a pesar de no
observar la historia de manera necesariamente lineal, necesaria la primera como
meta de perfección para ensanchar la realidad), por lo que podemos calificar el
pensamiento posmoderno con tintes conservadores. Es rechazable la
posmodernidad, que pretende ser según algunos autores como un paso a la
tolerancia y a la diversidad, entendida como anti-modernidad, y sí es
reivindicable una nueva Ilustración multicultural de características
libertarias, donde los derechos humanos sean axiomáticos en cada contexto.
Crítica a la sociedad capitalista.
Toda evolución social se produce gracias a la lucha de
clases: la lucha entre opresores y oprimidos. De igual modo que amos lucharon
contra esclavos y siervos contra nobles en el sistema de producción capitalista
el proletariado (obreros) lucha contra los burgueses que los oprimen con el
salario.
Según Marx el valor económico de un producto es creado por el trabajo invertido en la elaboración de ese producto. Si sumamos el valor de las materias primas y herramientas que sirven para elaborar un producto al valor del trabajo invertido tendríamos el valor final del producto si no fuera porque el capitalista debe obtener algún beneficio así que debe de aumentar ese valor a través de la plusvalía. Si un obrero hace cinco zapatos y el patrón le paga el valor de dos zapatos la plusvalía son los tres zapatos restantes que son los beneficios del patrón. De esta manera el sistema capitalista es un sistema de explotación como el feudal o el esclavista pues el que genera verdaderamente la riqueza (esclavo, siervo o proletario) tiene que sufrir que esa riqueza le sea expropiada.
Según Marx el valor económico de un producto es creado por el trabajo invertido en la elaboración de ese producto. Si sumamos el valor de las materias primas y herramientas que sirven para elaborar un producto al valor del trabajo invertido tendríamos el valor final del producto si no fuera porque el capitalista debe obtener algún beneficio así que debe de aumentar ese valor a través de la plusvalía. Si un obrero hace cinco zapatos y el patrón le paga el valor de dos zapatos la plusvalía son los tres zapatos restantes que son los beneficios del patrón. De esta manera el sistema capitalista es un sistema de explotación como el feudal o el esclavista pues el que genera verdaderamente la riqueza (esclavo, siervo o proletario) tiene que sufrir que esa riqueza le sea expropiada.
Si vemos la evolución social anterior observamos que hay una
clase opresora y otra clase oprimida. El proletario, y toda clase oprimida,
sufre alienación, es decir, al trabajador se le aparta de lo único que tiene,
su trabajo, y se convierte en una mercancía más dentro del capitalismo, ya no
es él mismo, está enajenado. Un ejemplo claro de esto para Marx son los obreros
industriales que se han convertido en engranajes dentro de enormes maquinarias,
han perdido su identidad y son indistinguibles unos de otros.
El sistema capitalista, como los anteriores, está llamado a
terminar ya que está preñado de contradicciones. El capitalista intenta dar a
sus obreros el menor jornal posible para así obtener más ganancias, esto
aumenta paulatinamente el nivel de pobreza de los obreros. Al mismo tiempo el
capitalista tiene que luchar contra otros capitalistas por lo que debe vender
los productos lo más bajo posible; en esta lucha solo los capitalistas más
poderosos ganan y los pequeños
capitalistas entran a formar parte del proletariado en estos momentos de
crisis. El proletariado cada vez más numeroso y más miserable se encuentra con
una certeza: con la revolución no puede perder sino sus cadenas ya que ellas
son lo único que tiene. Implantar esta certeza en el proletariado es la misión
del revolucionario pues el trabajador ve trabada su mente por la ideología
burguesa que justifica la explotación. La religión, por ejemplo, ha sido desde
siempre una fiel aliada de las clases opresoras de ahí la frase de Marx: “La
religión es el opio del pueblo”.
El ‘CuartoPoder’.
Cuarto poder, expresión con la cual solía designarse a la prensa,
en alusión a la extraordinaria influencia que ésta ejercía en los años previos
a la Revolución francesa, hasta la llegada de
los todavía más poderosos medios de comunicación; TV, radio, Internet, etc. Su
creación es atribuida al escritor, orador y político anglo-irlandés, muy famoso
e influyente en su época, Edmund Burke, dando con ella
una prueba casi profética de perspicacia política, ya que en aquel momento la
prensa no había logrado, ni siquiera en Inglaterra,
el extraordinario poder que alcanzaría más tarde en todos los países
libres. En tiempos modernos muchos críticos consideran que la prensa no se
limita a reflejar la opinión pública, sino que puede crear esa misma
opinión pública, proporcionando la casi totalidad de la información
con la que ésta cuenta en cualquier momento dado, siendo uno de los generadores
del denominado mainstream (en español "corriente generalizada"
o "intereses comunes").
Cultura.
El término cultura, que proviene del latín cultus, hace
referencia al cultivo del espíritu humano y de las facultades
intelectuales del hombre. Su definición ha ido mutando a lo largo de la historia: desde la época del Iluminismo, la cultura
ha sido asociada a la civilización y al progreso. En general, la
cultura es una especie de tejido social que abarca las distintas formas y
expresiones de una sociedad determinada. Por lo tanto, las costumbres, las prácticas, las maneras de ser, los
rituales, los tipos de vestimenta y las normas de comportamiento son aspectos
incluidos en la cultura. Otra definición establece que la cultura es el conjunto
de informaciones y habilidades que posee un individuo. Para la UNESCO, la cultura permite al ser
humano la capacidad de reflexión sobre sí mismo: a través de ella, el hombre
discierne valores y busca nuevas
significaciones.
Cultura del archipiélago.
Acercase a las tesis doctorales pertenecientes al ámbito de
la comunicación y la cultura supone bucear, una y otra vez, alrededor de islas
que atesoran la investigación artificialmente en los cofres de la prensa y el
periodismo, por un lado, y de la comunicación audiovisual, por otro. Y hacerlo
pone de manifiesto que los tesoros no siempre están allí pero que,
afortunadamente, hay un fondo marino que los une. Por eso tal vez la idea de
archipiélago como conjunto de islas unidas por aquello que las separa, tal y
como rezaba el lema de una desaparecida revista cultural así titulada, sea la
mejor metáfora para los trabajos registrados más recientemente. En esta
oportunidad, la historia y la tecnología como hilos conductores hilvanan análisis
sobre el discurso, las representaciones y la evolución de medios, soportes y
formatos. La relación entre comunicación y política, siempre presente, subyace
en esta entrega junto a una destacable preocupación por el papel de la música
en las producciones audiovisuales, que remite por fin al análisis
frecuentemente relegado del papel de lo sonoro en la comunicación social.
Cultura de masas.
El concepto de cultura de masas nace de la aparición de
grandes multitudes en la vida social, a partir de las TIC y que comprende en
otras cosas los medios de comunicación masivos Nacería de la llegada de las
masas al poder social en el siglo XX La masa se entiende como un gran multitud
inconsciente de si misma, que actúa grupalmente pero de forma individual Las
masas actúan ante estímulos externos , muchas veces generados por acciones de
una élite (la minoría) Hay una estrecha relación entre la sociedad y cultura de
masas y la sociedad de consumo (desde la industrialización).
La cultura de masas en rigor, genera de forma constante y
abarcando a un gran número de la población, un estilo de vida e ideales , que
buscan la estandarización de las personas De aquí se origina una gran relación
con la globalización La cultura de masas nacería de: Los cambios en los
patrones de consumo a partir de la revolución industrial El aumento de la
instrucción de la población El aumento del tiempo libre El aumento de derechos
ciudadanos Las nuevas relaciones entre producción y consumo.
La cultura de masas posee las siguientes características: La
uniformidad del consumo (estandarización) La centralización del poder
(político, económico, cultural, etc.) La concentración de la población (centro
– periferia) La maximización de la productividad (con sus costos humanos) La
sincronización de los mercados (y sus problemas).
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