Figuras Retoricas
Las Figuras Retóricas son palabras o alteraciones
de la sintaxis que se utilizan para dar mayor énfasis a una idea o
sentimiento. El mecanismo de estos recursos consiste en la desviación
consciente con respecto al sentido literal o el orden habitual de las
palabras. Las Figuras Retóricas se clasifican en Figuras
de Dicción, Tropos, de Repetición y Figuras de
Construcción. En el lenguaje literario las palabras son un fin en sí
mismas, el autor selecciona el lenguaje para enriquecer la capacidad léxica de
una lengua. Se entiende por "figura" en su acepción más
amplia, cualquier tipo de recurso o manipulación del lenguaje con fines
retóricos, antiguamente se aplicaba a la oratoria, pero al entrar ésta en
decadencia pasó a la literatura y actualmente se aprecia con mayor énfasis en
la publicidad.
Entonces, las figuras literarias (llamadas también figuras
de retórica o recursos literarios) son recursos del lenguaje literario
utilizados por el poeta para dar más belleza y una mejor expresión a sus
palabras; es decir, el poeta usa estos recursos para dar mayor
expresividad a sus sentimientos y emociones íntimas, a su mundo interior;
aunque no hay que olvidar que también podemos encontrar dichas figuras en el lenguaje
coloquial: metáforas como Estudia como un león, hipérboles como Es
más pesado que una vaca en brazos, expresiones irónicas como ¡Pero qué
simpático es este niño!, etc.
Otra definición dice que las figuras retóricas o recursos
estilísticos de la lengua literaria consisten en una desviación del uso normal
del lenguaje con el fin de conseguir un efecto estilístico: reiteración o
repetición de elementos, intensificación, embellecimiento del mensaje, etc. Son característicos de la función
poética del lenguaje y propios de los textos literarios tanto en prosa
como en verso, más abundantes en la poesía. Pueden aparecer también en otro
tipo de textos como en el lenguaje publicitario, en ciertos textos
periodísticos y en la lengua coloquial. De su estudio se ha encargado
tradicionalmente la Retórica o "arte del bien decir, de embellecer la
expresión de los conceptos, de dar al lenguaje escrito o hablado eficacia para
deleitar, persuadir o conmover. De modo general, podemos decir que la retórica tradicional
llama figuras literarias a «cierta forma de hablar con la cual la oración se
hace más agradable y persuasiva, sin respeto alguno por las reglas de la
gramática». La figura es un adorno del estilo, un resultado de una voluntad de
forma por parte del escritor. El adorno puede afectar a las palabras con que se reviste el
pensamiento, y se constituyen así las figuras de palabras (o tropos)
y las figuras de construcción (asíndeton, polisíndeton, pleonasmo,
anáfora, epanalepsis, etc.); o bien al pensamiento mismo, dando lugar a las figuras
de pensamiento (deprecación, apóstrofe, interrogación retórica, etc.). Se habla también de figuras de dicción o
fonológicas o metaplasmos: aliteración, onomatopeya, similicadencia,
paranomasia, etc.
Principales figuras literarias o retóricas: Alegoría, símil
o comparación, prosopopeya, hipérbole, hipérbaton, metáfora, atitesis, ironía, anáfora, aliteración, asíndeton, epíteto, onomatopeya,
paradoja, alusión, sarcasmo, metonimia,
siéndote, etc..
Filología
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Ciencia que estudia la estructura y evolución de cada
lengua. Ciencia que se ocupa del estudio de la lengua y la
literatura. El concepto de filología resulta muy difícil de precisar.
Hasta tal punto es así que, por ejemplo, ya en 1914 W. Jäger afirmaba que
existen tantos conceptos de filología como filólogos. Si bien esta aserción
es, a todas luces, hiperbólica, resulta, en efecto, difícil distinguir un
método y unos objetivos filológicos comunes a lo largo de toda la historia.
Si bien es cierto que el concepto ha experimentado oscilaciones, tanto
amplificadoras como restrictivas, en su desarrollo histórico.
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Se han dado múltiples definiciones de Filología: “ciencia
histórica que tiene por objeto el conocimiento de las civilizaciones del
pasado mediante los documentos escritos conservados; otra definición: el
estudio de una lengua fundamentado en el análisis crítico de los textos
escritos en esa lengua”; otra, la define como “fijación o estudio crítico de
los textos y de su transmisión, mediante la comparación sistemática de los
manuscritos o de las ediciones y a través de la historia”.
Además del estudio en sí de los textos, el campo de
la filología se extendió al de su contenido (la lengua, el estilo, el
contexto histórico y cultural, etc.). Así a finales del siglo XIX tenía
cierta ambigüedad, ya que para algunos era el “estudio de los documentos
escritos y su transmisión”, para otros era la “ciencia universal de la
literatura”, o “el estudio general de las lenguas”. De hecho la Filología,
que aunque nacida en época helenística como ciencia, podemos decir que se
constituyó en la época del Renacimiento como la primera de las ciencias
humanas, acabó por desmembrarse a medida que éstas surgían y se precisaban:
historia, lingüística, crítica literaria, estilística, etc. El objeto propio
de la Filología se ha ido a su vez precisando y haciéndose más restringido y
desde esta perspectiva reduccionista podemos decir que hoy en día la
filología se concibe como el estudio de la fijación del texto, es decir su
fecha, su desciframiento, su crítica interna (fijación de las variantes y la
“lectio melior”), y eventualmente su comentario (referencias que faciliten la
lectura y aparato crítico que garantice su autenticidad). Todos estos datos
obtenidos por el filólogo pueden ser posteriormente utilizados por el
historiador, por el lingüista, el crítico literario, etc.
El flujo equilibrado de noticias
Todo el asunto del "Libre flujo de noticias" ha
pasado a ocupar un destacado sitial en las agendas de los simposios
internacionales, así como en los documentos escritos que tratan aspectos de
las comunicaciones mundiales. El término ha llegado a ser endémico en la
retórica auspiciada por la UNESCO y en el diálogo entre el Tercer y el Primer
Mundo. La mayor parte de las afirmaciones toma la forma de lamentaciones
respecto del "triste estado" del flujo de las noticias entre las
naciones y, especialmente, frente a la falta de equidad de tal flujo. El que
las noticias sean dominadas por las naciones capitalistas del Primer Mundo es
también tema central de las críticas.
En la medida que las naciones comunistas y aquellas en
desarrollo se complacen en tales críticas, el Primer Mundo apenas reacciona a
medias, y eso de un modo principalmente defensivo. Occidente, por ejemplo, no
ha intentado demostrar el absurdo del llamado tercermundista en favor de un
"flujo equilibrado de noticias", y tampoco ha cuestionado la
premisa de que el "libre flujo" guarda relación, antes que nada,
con la destrucción del dominio de las comunicaciones occidentales. Occidente
tampoco ha recordado a los críticos que el libre flujo comienza dentro de un
país —en la fuente misma de la noticia— donde realmente se origina una
noticia: y ese aspecto del "flujo" no puede ser razonablemente
endosado al Occidente.
Frentes culturales
La utilización de las palabras resaltadas en la forma de
emitir las noticias, son situaciones que causan una mayor atención
para la audiencia debido a que el tono de voz, postura son las que hacen que
la forma de percepción sea intencionada por el emisor de noticias y se llegue
a generar el fin intencionado.
Los medios de comunicación establecen los temas de la opinión publica, aunque este enfoque aborda de manera amplia el análisis concreto de las audiencias sobre los mensajes comunicacionales debido a que los análisis de contendido de estos últimos dan pie y condicionan la agenda de discusión pública que sustentan los receptores. Freud y Marx
Si nos remitimos a los autores, Marx y Freud, poco hay que
decir. Marx es anterior a Freud y éste critica la postura política socialista
desde el marco de unas reflexiones sociales que la conciben como una ilusión. Y
la ilusión, para Freud, es la proyección de un deseo, en este caso el deseo de una
transformación radical que obtenga como resultado una sociedad de bienestar para los
más. Podríamos quizás ironizar que, en este caso es el propio Freud el que desde
su posición liberal de pequeño burgués ilustrado tampoco comparte este deseo.
Pero la formulación teórica es que el malestar es propio de la civilización
como tal y por tanto no hay salida que no sea ilusoria. También podemos añadir que Marx y Freud son dos autores
muy alejados en sus preocupaciones y sus posiciones teóricas y prácticas.
Tienen algún elemento sociológico común, como el ser originarios de familias
judías de la pequeña burguesía de la Europa germánica y pertenecer al mismo
siglo. Al mismo siglo pero en épocas diferentes, ya que cuando nació Freud, Marx
estaba en plena actividad
teórica y práctica. De entrada aparecen como dos tradiciones absolutamente
separadas y que no tenían nada que decirse hasta que surgió la peculiar
figura de Wilheim Reich, discípulo de Freud que aunque acabó rompiendo con él
siguió utilizando parte de su aparato conceptual. Posteriormente se acercó al marxismo
acabando por afiliarse al partido comunista alemán, del que acabarían por
expulsarle. A pesar de tener un discurso algo delirante Reich dejó un rastro que tendría
una clara influencia sobre lo que luego se llamó el freudomarxismo, cuyo representante
más claro fue Hebert Marcase (1898-1979). Filósofo alemán emigrado a EEUU
escribió en 1955 un libro, Eros y la civilización, que se presentó precisamente como
una síntesis entre Freud y Marx. El libro tuvo audiencia entre el movimiento juvenil
que se autoproclamaba anticultura y que defendía una sociedad no represiva que
consideraba la base del capitalismo. Aunque ahora no pueda entrar en detalles
pienso que este camino fue absolutamente superficial y que estaba basado en una mala
lectura tanto de Marx como de Freud. Fue una moda cultural y pienso que el
propio movimiento, tanto de la dinámica del capitalismo como de la propia izquierda,
el que lo ha barrido. Tuvimos en nuestro país un epígono, Carlos Castilla del
Pino, que publicó en los años setenta, en esta línea, su libro Psicoanálisis y marxismo, que de todas maneras es más recuperable que los textos del propio
Marcuse.
Funcionalismo |
En psicología, el funcionalismo es una corriente
influida por el pragmatismo americano y el evolucionismo que se desarrolló a finales del
siglo XIX y principios del XX en Estados Unidos. Frente al estructuralismo
propuesto por Titchener, el funcionalismo pretendió estudiar la mente para
comprender cómo las distintas propiedades y características de ésta facultan al
individuo para el desenvolvimiento en su medio. Simplificando, el
estructuralismo se preocupó, fundamentalmente, por la estructura de la mente,
mientras que el funcionalismo por su función. Como consecuencia del punto de
vista evolucionista, según el cual el hombre no presenta diferencias
absolutamente insalvables respecto de las otras especies animales, el
funcionalismo se preocupó por la investigación de la mente de los animales, y
como consecuencia de que la mente interacciona con el entorno merced a la
conducta del individuo, el análisis de la conductatambién fue tema destacado. William
James, James R. Angell, y John Dewey son los funcionalistas más
importantes.
Función con respecto a la norma social
Al igual que otras características de los grupos, las normas
sociales pueden ser formales y explícitas (escritas en normas, reglamentos o
leyes) o informales e implícitas (no escritas, pero sí acatadas por los
miembros del grupo). De acuerdo con McDavid y Harari (1968), ?las normas suelen
ser mecanismos conservadores, que tienen como regla a mantener el status Quo
dentro del grupo. Su función es un tanto análoga a la del giroscopio, pues
proporcionan el impulso que sirve para mantener al grupo en el curso que
inicialmente haya adoptado. Por ello resultan de un valor funcional
considerable en mantener la organización de un grupo, en preservar la
estabilidad de su estructura y guiarlo por la ruta que lo lleve a sus
objetivos.
Otro punto de importancia aquí en relación con las normas
sociales es que no suelen prescribir una conducta específica, si no que
expresan los límites permitidos a la variabilidad de la conducta. Además, tales
límites o latitud puestos a la conducta aceptable varían para los diferentes
individuos de un grupo y, de hechos, para todos los miembros del grupo en un
periodo.
Como lo han expresado Sherif y Sherif (1969), las normas sociales ?se refieren a todos los productos de la interacción social compartidos por los participantes y que reglamentan sus conductas como individuos. A diferencia dl término ?norma? en, digamos, el estudio del desarrollo del niño, una norma social no necesariamente se refiere a la conducta promedio observada en un grupo. A decir verdad, muchas normas re presentan lo que, quienes las comparten, consideran lo ideal.
Como lo han expresado Sherif y Sherif (1969), las normas sociales ?se refieren a todos los productos de la interacción social compartidos por los participantes y que reglamentan sus conductas como individuos. A diferencia dl término ?norma? en, digamos, el estudio del desarrollo del niño, una norma social no necesariamente se refiere a la conducta promedio observada en un grupo. A decir verdad, muchas normas re presentan lo que, quienes las comparten, consideran lo ideal.
Función expresiva
Es utilizada cuando el emisor (elemento en
el que se centra esta función) pretende dar cuenta de su estado físico o
anímico, como cuando soltamos un “¡ay!” al pillarnos la lengua con la tapa del
piano, cuando decimos a nuestra novia que la echamos de menos o cuando decimos
que odiamos las espinacas.
La función expresiva consiste en manifestar o expresar el
sentir (mundo interior), a través del lenguaje, dando a conocer sentimientos,
emociones y deseos. Esta función predomina en la poesía; sin embargo, puede
estar presente en distintas situaciones comunicativas. Además, puede presentarse
de manera simultánea con las otras funciones del lenguaje (referencial y
apelativa).
Función Fática
La usamos para comprobar que el
canal (elemento fundamental) sigue abierto, es decir, que la comunicación
es físicamente posible. Por ejemplo, cuando hablando por el móvil preguntamos
si nos oyen, o cuando usamos coletillas.
Consiste en iniciar, interrumpir, continuar o finalizar la
comunicación. Para este fin existen Fórmulas de Saludo (Buenos días, ¡Hola!,
¿Cómo estai?, ¿Qui ´hubo?, etc), Fórmulas de Despedida
Función incitativa
No cabe duda que el movimiento asociativo cuenta con una
serie de funciones específicas en relación con el Estado y el Mercado que hacen
que su papel sea fundamental en nuestra sociedad y que difícilmente pueda ser
asumido por otros sectores. Si no existiera movimiento asociativo
tendríamos una sociedad desarticulada y con espacios que intentarían ser
ocupados (más bien usurpados) por otros sectores. En líneas generales,
todos los autores coinciden en la importancia del movimiento asociativo, de la
iniciativa social, aunque varía el grado de importancia que conceden y en las
características especificas que le asignan. Así, por ejemplo, para Harris
(Harris, 1990).
Función metalingüística
Se centra en el código mismo de la lengua. Es el
código el factor predominante. La función metalingüística es el uso
que se hace de la lengua para referirse a la misma, a su
propio código, sus características o propiedades.
Esta función de la lengua se encuentra presente en definiciones de términos,
explicaciones gramaticales de elementos lingüísticos, aclaraciones, análisis textuales,
etc.
Función poética:
Se utiliza preferentemente en la literatura. El acto
de comunicación está centrado en el mensaje mismo, en su disposición, en la
forma como éste se trasmite. Entre los recursos expresivos utilizados están la
rima, la aliteración, etc
La función poética -denominada también estética-
consiste en el uso que se hace de la lengua con el fin de
crear belleza o llamar la atención, para lo que se da
énfasis a la expresión, a la forma.
Centrada en el mensaje, esta función de la lengua se halla presente sobre todo en las obras literarias y especialmente en poesía -llena de figuras retóricas.
Centrada en el mensaje, esta función de la lengua se halla presente sobre todo en las obras literarias y especialmente en poesía -llena de figuras retóricas.
Función referencial
Se usa cuando pretendemos meramente transmitir una
información, sin hacer valoraciones sobre ella interpretar reacciones en
nuestro interlocutor, por ejemplo cuando decimos “está lloviendo”, o “la
capital de Marruecos es Rabat”. Esta función se centra, dentro de los
elementos de la comunicación, en el mensaje, aunque también hay quien dice que
se centra en la realidad exterior o referente.
Funciones del lenguaje
Se denominan funciones del lenguaje aquellas expresiones del
mismo que pueden trasmitir las actitudes del emisor (del hablante, en
la comunicación oral y del escritor, en la comunicación escrita) frente al
proceso comunicativo.
El lenguaje se usa para comunicar una realidad (sea
afirmativa, negativa o de posibilidad), un deseo, una admiración, o para
preguntar o dar una orden. Según sea como utilicemos las distintas oraciones
que expresan dichas realidades, será la función que
desempeñe el lenguaje.
El lenguaje tiene seis funciones:
1. Función Emotiva o Expresiva
2. Función Conativa o Apelativa
3. Función Referencial
4. Función Metalingüística
5. Función Fática
6. Función Poética
El gendarme necesario.
Ideólogo indiscutido de la tiranía gomecista, el autor de la
tesis del "gendarme necesario" utilizó todo el andamiaje de las
doctrinas científicas en boga para defender como necesidad histórica, desde el
terreno periodístico y académico, la existencia de regímenes caudillistas y
autoritarios en Hispanoamérica. Aunque tales ideas fueron motivo de
agrias polémicas entre sus pares latinoamericanos y no sobrevivieron a la
dictadura, este destacado exponente del positivismo hizo importantes aportes a
la comprensión de la historia venezolana. Fue el primero en señalar el carácter
de guerra
civil implícito en la contienda contra la Corona Española por la
independencia; la
aspiración a estudiar el sentido que podían tener las sublevaciones previas a 1810desligándolas del
hecho de la independencia; la importancia atribuida al estudio de la
procedencia antropológica y cultural de los esclavos americanos en el examen de
sus sublevaciones; la importancia atribuida a la sociedad colonial y
republicana del siglo XIX; la teoría del caudillismo; el carácter local del
proceso independentista venezolano confrontado con el de otros países deAmérica
Latina y el papel que jugaron los partidos históricos en el siglo XIX
republicano. Indudablemente que las ideas sociales del positivismo y el
pensamiento político de Laureno Vallenilla Lanz han perdido su vigencia en el
contexto del pensamiento venezolano. Sin embargo, dejaron una huella profunda
en diversos niveles. A nivel de historia de las ideas en Venezuela no se puede
prescindir de su estudio. Todavía 40 años después de la muerte de Vallenilla
tenían éxito en algunos sectores de la sociedad consignas partidistas como
"Democracia con energía", que no puede menos que hacer recordar la
"Democracia con César" que imponga y mantenga el orden social y
político que asegure el proceso de los que hasta ahora han progresado en el
país.
Gramática.
estudio de las reglas y los principios que rigen y regulan
el uso de las lenguas y a cómo las palabras deben estar organizadas dentro de
una oración. Pero a la vez, la gramática, es en efecto el conjunto de reglas y
principios que mandan en el uso de un lenguaje determinado, porque cada
lenguaje ostenta una propia y exclusiva gramática. La Gramática se encuentra en la órbita de la lingüística y se encuentra dividida
en cuatro niveles: nivel fonético-fonológico, sintáctico-morfológico, léxico
semántico y pragmático. La gramática se encuentra dividida en varios tipos que nos
dicen mucho acerca de sus objetos de
estudio y de sus reglas. La gramática normativa o prescriptiva, es aquella que
establece arbitrariamente normas de estricto cumplimiento para un lenguaje
específico y por supuesto desprecia aquellas construcciones que no se
encuentran estandarizadas.
http://www.definicionabc.com/general/gramatica.php
http://www.definicionabc.com/general/gramatica.php
Hegemonía (Gramsci).
El término hegemonía deriva del griego eghesthai, que
significa "conducir", "ser guía", "ser jefe"; o
tal vez del verbo eghemoneno, que significa "guiar",
"preceder", "conducir", y del cual deriva "estar al
frente", "comandar", "gobernar". Por eghemonia el
antiguo griego entendía la dirección suprema del ejercito. Se trata pues de un
término militar. Egemone era el conductor, el guía y también el comandante del
ejército. En el tiempo de la guerra del Peloponeso, se habló de la ciudad
hegemónica, a propósito de la ciudad que dirigía la alianza de las ciudades
griegas en lucha entre sí.
He aquí un pasaje en el que Gramsci escribe: "Todo es
político, también la filosofía o las filosofías, y la única filosofía es la
historia en acto, es decir la vida misma. En este sentido se puede interpretar
la tesis del proletariado alemán como heredero de la filosofía clásica alemana,
y se puede afirmar que la elaboración teórica y la realización de la hegemonía
realizada por Ilich se ha convertido en un gran acontecimiento
metafísico." * (El término metafísico se usa aquí no en el sentido
propio, sino para indicar el punto más alto de la filosofía). Esta afirmación
de Gramsci, referente a la teorización y a la realización de la hegemonía del
proletariado, se basa en algunas tesis, contenidas precisamente en este pasaje.
Por otra parte, se apoya en la afirmación de la identidad entre historia y
filosofía (la filosofía y la historia en acto). Se trata de una tesis rica y
con muchas implicaciones (aunque discutible, como trataré de señalar en
lecciones sucesivas), pero que cito aquí para subrayar cómo Gramsci reúne en un
estrecho nexo teoría y práctica, teoría y acción política. A partir de esto se
puede comprender qué entendía Gramsci cuando se refería a la tesis de Engels,
contenida en la famosa obra Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía
clásica alemana, donde se dice precisamente que el proletariado alemán es
el heredero de la filosofía clásica alemana, y que lo es porque aplica en la
práctica las tesis de la filosofía, decide en la práctica, supera aquellas
contradicciones filosóficas que no pueden ser resueltas en el plano del pensamiento
especulativo, pero que en cambio sí pueden serlo en una nueva sociedad, la
sociedad comunista. En ella reside la superación de las contradicciones de
clase y también la superación de las contradicciones filosóficas que son, en el
plano de la ideología, la expresión de contradicciones sociales insolubles por
la vía especulativa y que únicamente lo son por la vía revolucionaria. Esta es
la tesis de Engels y la tesis de Marx, y sobre ella insiste Gramsci. El
proletariado es heredero de la filosofía clásica alemana porque traduce en
realidad social lo que en esta filosofía es todavía especulativo; niega, en el
sentido dialéctico del término y, a partir de ahí, supera la filosofía
especulativa en cuanto la realiza, y la realiza en la praxis, en el trastocamiento
revolucionario de la estructura de una sociedad dividida en clases antagónicas.
Hermenéutica.
El concepto de «hermenéutica» es relativamente nuevo dentro
del pensamiento contemporáneo. Cuando H. G. Gadamer (nacido en 1900) publica en
1960 Verdad y método, no se atreve a ponerle el subtítulo Fundamentos
de una hermenéutica filosófica, por temor a que el libro no tuviera éxito
en el ámbito de la filosofía académica. Incluso había pensado titularlo Comprender
y acontecer, como dos conceptos centrales en el pensamiento del que había
sido uno de sus maestros: M. Heidegger. Sin embargo, quince años después de la primera
edición, la polémica levantada por el texto, en torno a varios te-mas centrales
de la hermenéutica, aconsejó que el libro llevase en el subtítulo el término
hermenéutica. Así pues, ha sido en los últimos años del siglo XX cuando la
hermenéutica se ha convertido en un concepto filosóficamente importante. Aunque
haya razones externas a la propia hermenéutica que han acelerado su éxito (las
crisis de la escolástica marxista (/marxismo), de la /filosofía analítica, del
/estructuralismo o del /existencialismo), son razones internas las que lo
justifican, sobre todo en un tiempo que exige compaginar la radicalidad de una
filosofía con vocación universal con la apropiación de las tradiciones
culturales.
El término viene del verbo griego hermeneuein y de
las funciones asignadas al dios Hermes. A este le corresponde ser el mensajero
que pone en comunicación a los dioses y, sobre todo, transmitir la voluntad de
estos a los humanos. Esta función mediadora es la que también encontramos en el
corpus platónico: en el diálogo Ion 1 a los poetas se les llama hermenes, intérpretes
de la voluntad de los dioses e intérpretes de otros rapsodas anteriores. A
diferencia del arte de la adivinación, al que acompaña un cierto estado de
delirio (mantiké), al arte de la interpretación (hermeneutiké) acompaña
una sobriedad que reclama un esclarecimiento de la verdad que se transmite. Su
función mediadora está cercana a la del /profeta como anunciador directamente
inspirado, pero se amplía también a la mediación humana. En Aristóteles, este
es-fuerzo de mediación es el esfuerzo del discurso, de la expresión, de la
argumentación, del enunciado (hermeneia).Un esfuerzo que consiste en
traducir el pensamiento en palabras; un enunciado cuya exteriorización permite
al interlocutor captar lo que la inteligencia quiere transmitir. Esta función
mediadora es la que llevó a los intérpretes de Aristóteles a agrupar sus
escritos lógico-semánticos con el nombre De interpretatione (Peri
Hermeneias). En ellos se estudia el enunciado, esto es, la proposición
susceptible de ser verdadera o falsa. Desde entonces, el hermeneuta asegura el
logos, interpreta el sentido, se pregunta por la /verdad a la que responde el
enunciado y que accede al lenguaje. Sin embargo, en la cultura griega, la
hermenéutica no designa únicamente la dimensión sintáctica y semántica del
lenguaje; se ocupa de la inteligibilidad en todas sus dimensiones, y por ello
incorpora también la pragmática. La hermenéutica estudia también el estilo, en
tanto que habilidad para comunicar o transmitir un sentido. En definitiva, se
trata de un término con el que nos preguntamos por el proceso de la
significación, por el carácter mediador de la inteligibilidad; como expresión o
manifestación externa de una palabra interna, como interpretación de un
enunciado que no se entiende por sí mismo, como traducción de un /lenguaje
extraño al lenguaje familiar.
Gadamer reconstruye la historia de la hermenéutica siguiendo
de cerca a Heidegger. Menos pretencioso que él, dedica sus investigaciones a
sentar las bases filosóficas de las ciencias humanas. Para ello, además de
poner en cuestión la radicalidad del moderno concepto de ciencia como seguridad
metódica en la verdad, arranca del saber-hacer de la historia, el
derecho, la filología, la teología o la filosofía. Lo hace con la finalidad de
mostrar que la fundamentación de estos conocimientos no está en la
determinación de un punto arquimédico del que hacer depender la bóveda del
conocimiento. En general, las ciencias humanas no aplican una verdad
descubierta previamente, sino que la verdad acontece en el propio momento de la
aplicación. Este hecho será el que contribuya a la recuperación hermenéutica de
Aristóteles, no para abanderar un retorno nostálgico a su filosofía, sino para
presentar su modelo de razón prudencial como fundamento de todo saberhumanístico. Por
dos razones muy sencillas. Primera: a diferencia del conceptualismo, el
convencionalismo o el positivismo, el saber moral no es una técnica de
aplicación de normas ajenas a la situación o experiencia histórica del
intérprete. Segunda: la hermenéutica tiene un alcance universal porque el suyo
no es un saber técnico que valga para un momento concreto o un área
determinada de la vida moral, sino que se trata de un saber que es un
saber-ser, un conocerse que es un hacerse y determinarse. Al acogerse al modelo
de la filosofía práctica de Aristóteles, los problemas clásicos de la
hermenéutica metódica se transforman. La historia y el lenguaje no son
preocupaciones metodológicas, sino condiciones de posibilidad de todo
conocimiento, en tanto que humano. Además de histórica, la experiencia
está lingüísticamente constituida, y por ello los conceptos de prejuicio,
tradición, historia efectual y fusión de horizontes no indican únicamente el
carácter finito del comprender, sino su estructura
dialógico-existencial, es decir, su apertura estructural a un mundo compartido.
Comprender no es intuir, congeniar o racionalizar la propia situación, sino
estar abierto al otro, sentirse en comunidad con el otro. El hombre comprensivo
no juzga desde la desafección y como si se encontrase en una situación externa,
sino desde la afectación y la pertenencia a un mundo compartido.
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