jueves, 29 de noviembre de 2012

Trabajo Final 9



Figuras Retoricas

 Las Figuras Retóricas son palabras o alteraciones de la sintaxis que se utilizan para dar mayor énfasis a una idea o sentimiento. El mecanismo de estos recursos consiste en la desviación consciente con respecto al sentido literal o el orden habitual de las palabras. Las Figuras Retóricas se clasifican en Figuras de Dicción, Tropos, de Repetición y Figuras de Construcción. En el lenguaje literario las palabras son un fin en sí mismas, el autor selecciona el lenguaje para enriquecer la capacidad léxica de una lengua. Se entiende por "figura" en su acepción más amplia, cualquier tipo de recurso o manipulación del lenguaje con fines retóricos, antiguamente se aplicaba a la oratoria, pero al entrar ésta en decadencia pasó a la literatura y actualmente se aprecia con mayor énfasis en la publicidad.
Entonces, las figuras literarias (llamadas también figuras de retórica o recursos literarios) son  recursos del lenguaje literario utilizados por el poeta para dar más belleza y una mejor expresión a sus palabras; es decir, el  poeta usa estos recursos para dar mayor expresividad a sus sentimientos y emociones íntimas, a su mundo interior; aunque no hay que olvidar que también podemos encontrar dichas figuras en el lenguaje coloquial: metáforas como Estudia como un león, hipérboles como Es más pesado que una vaca en brazos, expresiones irónicas como ¡Pero qué simpático es este niño!, etc.
Otra definición dice que las figuras retóricas o recursos estilísticos de la lengua literaria consisten en una desviación del uso normal del lenguaje con el fin de conseguir un efecto estilístico: reiteración o repetición de elementos, intensificación, embellecimiento del mensaje, etc. Son característicos de la función poética del lenguaje y propios de los textos literarios tanto en prosa como en verso, más abundantes en la poesía. Pueden aparecer también en otro tipo de textos como en el lenguaje publicitario, en ciertos textos periodísticos y en la lengua coloquial. De su estudio se ha encargado tradicionalmente la Retórica o "arte del bien decir, de embellecer la expresión de los conceptos, de dar al lenguaje escrito o hablado eficacia para deleitar, persuadir o conmover. De modo general, podemos decir que la retórica tradicional llama figuras literarias a «cierta forma de hablar con la cual la oración se hace más agradable y persuasiva, sin respeto alguno por las reglas de la gramática». La figura es un adorno del estilo, un resultado de una voluntad de forma por parte del escritor. El adorno puede afectar a las palabras con que se reviste el pensamiento, y se constituyen así las figuras de palabras  (o tropos) y las figuras de construcción (asíndeton, polisíndeton, pleonasmo, anáfora, epanalepsis, etc.); o bien al pensamiento mismo, dando lugar a las figuras de pensamiento (deprecación, apóstrofe, interrogación retórica, etc.). Se habla también de figuras de dicción o fonológicas o metaplasmos: aliteración, onomatopeya, similicadencia, paranomasia, etc.
Principales figuras literarias o retóricas: Alegoría, símil o comparación, prosopopeya, hipérbole, hipérbaton,  metáfora, atitesis, ironía, anáfora,  aliteración, asíndeton, epíteto, onomatopeya, paradoja, alusión, sarcasmo, metonimia,  siéndote, etc..

Filología

Ciencia que estudia la estructura y evolución de cada lengua. Ciencia que se ocupa del estudio de la lengua y la literatura. El concepto de filología resulta muy difícil de precisar. Hasta tal punto es así que, por ejemplo, ya en 1914 W. Jäger afirmaba que existen tantos conceptos de filología como filólogos. Si bien esta aserción es, a todas luces, hiperbólica, resulta, en efecto, difícil distinguir un método y unos objetivos filológicos comunes a lo largo de toda la historia. Si bien es cierto que el concepto ha experimentado oscilaciones, tanto amplificadoras como restrictivas, en su desarrollo histórico.
Se han dado múltiples definiciones de Filología: “ciencia histórica que tiene por objeto el conocimiento de las civilizaciones del pasado mediante los documentos escritos conservados; otra definición: el estudio de una lengua fundamentado en el análisis crítico de los textos escritos en esa lengua”; otra, la define como “fijación o estudio crítico de los textos y de su transmisión, mediante la comparación sistemática de los manuscritos o de las ediciones y a través de la historia”.
Además del estudio en sí de los textos, el campo de  la filología se extendió al de su contenido (la lengua, el estilo, el contexto histórico y cultural, etc.). Así a finales del siglo XIX tenía cierta ambigüedad, ya que para algunos era el “estudio de los documentos escritos y su transmisión”, para otros era la “ciencia universal de la literatura”, o “el estudio general de las lenguas”. De hecho la Filología, que aunque nacida en época helenística como ciencia, podemos decir que se constituyó en la época del Renacimiento como la primera de las ciencias humanas, acabó por desmembrarse a medida que éstas surgían y se precisaban: historia, lingüística, crítica literaria, estilística, etc. El objeto propio de la Filología se ha ido a su vez precisando y haciéndose más restringido y desde esta perspectiva reduccionista podemos decir que hoy en día la filología se concibe como el estudio de la fijación del texto, es decir su fecha, su desciframiento, su crítica interna (fijación de las variantes y la “lectio melior”), y eventualmente su comentario (referencias que faciliten la lectura y aparato crítico que garantice su autenticidad). Todos estos datos obtenidos por el filólogo pueden ser posteriormente utilizados por el historiador, por el lingüista, el crítico literario, etc.

El flujo equilibrado de noticias

 Todo el asunto del "Libre flujo de noticias" ha pasado a ocupar un destacado sitial en las agendas de los simposios internacionales, así como en los documentos escritos que tratan aspectos de las comunicaciones mundiales. El término ha llegado a ser endémico en la retórica auspiciada por la UNESCO y en el diálogo entre el Tercer y el Primer Mundo. La mayor parte de las afirmaciones toma la forma de lamentaciones respecto del "triste estado" del flujo de las noticias entre las naciones y, especialmente, frente a la falta de equidad de tal flujo. El que las noticias sean dominadas por las naciones capitalistas del Primer Mundo es también tema central de las críticas.
En la medida que las naciones comunistas y aquellas en desarrollo se complacen en tales críticas, el Primer Mundo apenas reacciona a medias, y eso de un modo principalmente defensivo. Occidente, por ejemplo, no ha intentado demostrar el absurdo del llamado tercermundista en favor de un "flujo equilibrado de noticias", y tampoco ha cuestionado la premisa de que el "libre flujo" guarda relación, antes que nada, con la destrucción del dominio de las comunicaciones occidentales. Occidente tampoco ha recordado a los críticos que el libre flujo comienza dentro de un país —en la fuente misma de la noticia— donde realmente se origina una noticia: y ese aspecto del "flujo" no puede ser razonablemente endosado al Occidente.


Frentes culturales

La utilización de las palabras resaltadas en la forma de emitir las noticias,   son situaciones que causan una mayor atención para la audiencia debido a que el tono de voz, postura son las que hacen que la forma de percepción sea intencionada por el emisor de noticias y se llegue a generar el fin intencionado.
Los medios de comunicación establecen los temas de la opinión publica, aunque este enfoque aborda de manera amplia el análisis concreto de las audiencias sobre los mensajes comunicacionales debido a que los análisis de contendido de estos últimos dan pie y condicionan la agenda de discusión pública que sustentan los receptores. 


Freud y Marx


Si nos remitimos a los autores, Marx y Freud, poco hay que decir. Marx es anterior a Freud y éste critica la postura política socialista desde el marco de unas reflexiones sociales que la conciben como una ilusión. Y la ilusión, para Freud, es la proyección de un deseo, en este caso el deseo de una transformación radical que obtenga como resultado una sociedad de bienestar para los más. Podríamos quizás ironizar que, en este caso es el propio Freud el que desde su posición liberal de pequeño burgués ilustrado tampoco comparte este deseo. Pero la formulación teórica es que el malestar es propio de la civilización como tal y por tanto no hay salida que no sea ilusoria. También podemos añadir que Marx y Freud son dos autores muy alejados en sus preocupaciones y sus posiciones teóricas y prácticas. Tienen algún elemento sociológico común, como el ser originarios de familias judías de la pequeña burguesía de la Europa germánica y pertenecer al mismo siglo. Al mismo siglo pero en épocas diferentes, ya que cuando nació Freud, Marx estaba en plena actividad
teórica y práctica. De entrada aparecen como dos tradiciones absolutamente separadas y que no tenían nada que decirse hasta que surgió la peculiar figura de  Wilheim Reich, discípulo de Freud que aunque acabó rompiendo con él siguió utilizando parte de su aparato conceptual. Posteriormente se acercó al marxismo acabando por afiliarse al partido comunista alemán, del que acabarían por expulsarle. A pesar de tener un discurso algo delirante Reich dejó un rastro que tendría una clara influencia sobre lo que luego se llamó el freudomarxismo, cuyo representante más claro fue Hebert Marcase (1898-1979). Filósofo alemán emigrado a EEUU escribió en 1955 un libro, Eros y la civilización, que se presentó precisamente como una síntesis entre Freud y Marx. El libro tuvo audiencia entre el movimiento juvenil que se autoproclamaba anticultura y que defendía una sociedad no represiva que consideraba la base del capitalismo. Aunque ahora no pueda entrar en detalles pienso que este camino fue absolutamente superficial y que estaba basado en una mala lectura tanto de Marx como de Freud. Fue una moda cultural y pienso que el propio movimiento, tanto de la dinámica del capitalismo como de la propia izquierda, el que lo ha barrido. Tuvimos en nuestro país un epígono, Carlos Castilla del Pino, que publicó en los años setenta, en esta línea, su libro  Psicoanálisis y marxismo, que de todas maneras es más recuperable que los textos del propio Marcuse.


Funcionalismo

En psicología, el funcionalismo es una corriente influida por el pragmatismo americano y el evolucionismo que se desarrolló a finales del siglo XIX y principios del XX en Estados Unidos. Frente al estructuralismo propuesto por Titchener, el funcionalismo pretendió estudiar la mente para comprender cómo las distintas propiedades y características de ésta facultan al individuo para el desenvolvimiento en su medio. Simplificando, el estructuralismo se preocupó, fundamentalmente, por la estructura de la mente, mientras que el funcionalismo por su función. Como consecuencia del punto de vista evolucionista, según el cual el hombre no presenta diferencias absolutamente insalvables respecto de las otras especies animales, el funcionalismo se preocupó por la investigación de la mente de los animales, y como consecuencia de que la mente interacciona con el entorno merced a la conducta del individuo, el análisis de la conductatambién fue tema destacado. William James, James R. Angell, y John Dewey son los funcionalistas más importantes.  

Función con respecto a la norma social

Al igual que otras características de los grupos, las normas sociales pueden ser formales y explícitas (escritas en normas, reglamentos o leyes) o informales e implícitas (no escritas, pero sí acatadas por los miembros del grupo). De acuerdo con McDavid y Harari (1968), ?las normas suelen ser mecanismos conservadores, que tienen como regla a mantener el status Quo dentro del grupo. Su función es un tanto análoga a la del giroscopio, pues proporcionan el impulso que sirve para mantener al grupo en el curso que inicialmente haya adoptado. Por ello resultan de un valor funcional considerable en mantener la organización de un grupo, en preservar la estabilidad de su estructura y guiarlo por la ruta que lo lleve a sus objetivos.
Otro punto de importancia aquí en relación con las normas sociales es que no suelen prescribir una conducta específica, si no que expresan los límites permitidos a la variabilidad de la conducta. Además, tales límites o latitud puestos a la conducta aceptable varían para los diferentes individuos de un grupo y, de hechos, para todos los miembros del grupo en un periodo.

Como lo han expresado Sherif y Sherif (1969), las normas sociales ?se refieren a todos los productos de la interacción social compartidos por los participantes y que reglamentan sus conductas como individuos. A diferencia dl término ?norma? en, digamos, el estudio del desarrollo del niño, una norma social no necesariamente se refiere a la conducta promedio observada en un grupo. A decir verdad, muchas normas re presentan lo que, quienes las comparten, consideran lo ideal.


Función  expresiva

Es utilizada cuando el emisor (elemento en el que se centra esta función) pretende dar cuenta de su estado físico o anímico, como cuando soltamos un “¡ay!” al pillarnos la lengua con la tapa del piano, cuando decimos a nuestra novia que la echamos de menos o cuando decimos que odiamos las espinacas.
La función expresiva consiste en manifestar o expresar el sentir (mundo interior), a través del lenguaje, dando a conocer sentimientos, emociones y deseos. Esta función predomina en la poesía; sin embargo, puede estar presente en distintas situaciones comunicativas. Además, puede presentarse de manera simultánea con las otras funciones del lenguaje (referencial y apelativa).

Función Fática

La usamos para comprobar que el canal (elemento fundamental) sigue abierto, es decir, que la comunicación es físicamente posible. Por ejemplo, cuando hablando por el móvil preguntamos si nos oyen, o cuando usamos coletillas.
Consiste en iniciar, interrumpir, continuar o finalizar la comunicación. Para este fin existen Fórmulas de Saludo (Buenos días, ¡Hola!, ¿Cómo estai?, ¿Qui ´hubo?, etc), Fórmulas de Despedida

Función incitativa

No cabe duda que el movimiento asociativo cuenta con una serie de funciones específicas en relación con el Estado y el Mercado que hacen que su papel sea fundamental en nuestra sociedad y que difícilmente pueda ser asumido por otros sectores.  Si no existiera movimiento asociativo tendríamos una sociedad desarticulada y con espacios que intentarían ser ocupados (más bien usurpados) por otros sectores.  En líneas generales, todos los autores coinciden en la importancia del movimiento asociativo, de la iniciativa social, aunque varía el grado de importancia que conceden y en las características especificas que le asignan.  Así, por ejemplo, para Harris (Harris, 1990).

Función metalingüística

Se centra en el código mismo de la lengua. Es el código el factor predominante. La función metalingüística es el uso que se hace de la lengua para referirse a la misma, a su propio código, sus características o propiedades. Esta función de la lengua se encuentra presente en definiciones de términos, explicaciones gramaticales de elementos lingüísticos, aclaraciones, análisis textuales, etc.

Función poética:

 Se utiliza preferentemente en la literatura. El acto de comunicación está centrado en el mensaje mismo, en su disposición, en la forma como éste se trasmite. Entre los recursos expresivos utilizados están la rima, la aliteración, etc
La función poética -denominada también estética- consiste en el uso que se hace de la lengua con el fin de crear belleza o llamar la atención, para lo que se da énfasis a la expresión, a la forma.
Centrada en el mensaje, esta función de la lengua se halla presente sobre todo en las obras literarias y especialmente en poesía -llena de figuras retóricas.

Función referencial

Se usa cuando pretendemos meramente transmitir una información, sin hacer valoraciones sobre ella interpretar reacciones en nuestro interlocutor, por ejemplo cuando decimos “está lloviendo”, o “la capital de Marruecos es Rabat”. Esta función se centra, dentro de los elementos de la comunicación, en el mensaje, aunque también hay quien dice que se centra en la realidad exterior o referente.

Funciones del lenguaje

Se denominan funciones del lenguaje aquellas expresiones del mismo que pueden trasmitir las actitudes del emisor (del hablante, en la comunicación oral y del escritor, en la comunicación escrita) frente al proceso comunicativo.
El lenguaje se usa para comunicar una realidad (sea afirmativa, negativa o de posibilidad), un deseo, una admiración, o para preguntar o dar una orden. Según sea como utilicemos las distintas oraciones que expresan dichas realidades, será la función que desempeñe el lenguaje.
El lenguaje tiene seis funciones:
1.     Función Emotiva o Expresiva
2.     Función Conativa o Apelativa
3.     Función Referencial
4.     Función Metalingüística
5.     Función Fática
6.     Función Poética

El gendarme necesario.

Ideólogo indiscutido de la tiranía gomecista, el autor de la tesis del "gendarme necesario" utilizó todo el andamiaje de las doctrinas científicas en boga para defender como necesidad histórica, desde el terreno periodístico y académico, la existencia de regímenes caudillistas y autoritarios en Hispanoamérica. Aunque tales ideas fueron motivo de agrias polémicas entre sus pares latinoamericanos y no sobrevivieron a la dictadura, este destacado exponente del positivismo hizo importantes aportes a la comprensión de la historia venezolana. Fue el primero en señalar el carácter de guerra civil implícito en la contienda contra la Corona Española por la independencia; la aspiración a estudiar el sentido que podían tener las sublevaciones previas a 1810desligándolas del hecho de la independencia; la importancia atribuida al estudio de la procedencia antropológica y cultural de los esclavos americanos en el examen de sus sublevaciones; la importancia atribuida a la sociedad colonial y republicana del siglo XIX; la teoría del caudillismo; el carácter local del proceso independentista venezolano confrontado con el de otros países deAmérica Latina y el papel que jugaron los partidos históricos en el siglo XIX republicano. Indudablemente que las ideas sociales del positivismo y el pensamiento político de Laureno Vallenilla Lanz han perdido su vigencia en el contexto del pensamiento venezolano. Sin embargo, dejaron una huella profunda en diversos niveles. A nivel de historia de las ideas en Venezuela no se puede prescindir de su estudio. Todavía 40 años después de la muerte de Vallenilla tenían éxito en algunos sectores de la sociedad consignas partidistas como "Democracia con energía", que no puede menos que hacer recordar la "Democracia con César" que imponga y mantenga el orden social y político que asegure el proceso de los que hasta ahora han progresado en el país.

Gramática.

estudio de las reglas y los principios que rigen y regulan el uso de las lenguas y a cómo las palabras deben estar organizadas dentro de una oración. Pero a la vez, la gramática, es en efecto el conjunto de reglas y principios que mandan en el uso de un lenguaje determinado, porque cada lenguaje ostenta una propia y exclusiva gramática. La Gramática se encuentra en la órbita de la lingüística y se encuentra dividida en cuatro niveles: nivel fonético-fonológico, sintáctico-morfológico, léxico semántico y pragmático. La gramática se encuentra dividida en varios tipos que nos dicen mucho acerca de sus objetos de estudio y de sus reglas. La gramática normativa o prescriptiva, es aquella que establece arbitrariamente normas de estricto cumplimiento para un lenguaje específico y por supuesto desprecia aquellas construcciones que no se encuentran estandarizadas.
http://www.definicionabc.com/general/gramatica.php

Hegemonía (Gramsci).

El término hegemonía deriva del griego eghesthai, que significa "conducir", "ser guía", "ser jefe"; o tal vez del verbo eghemoneno, que significa "guiar", "preceder", "conducir", y del cual deriva "estar al frente", "comandar", "gobernar". Por eghemonia el antiguo griego entendía la dirección suprema del ejercito. Se trata pues de un término militar. Egemone era el conductor, el guía y también el comandante del ejército. En el tiempo de la guerra del Peloponeso, se habló de la ciudad hegemónica, a propósito de la ciudad que dirigía la alianza de las ciudades griegas en lucha entre sí.
He aquí un pasaje en el que Gramsci escribe: "Todo es político, también la filosofía o las filosofías, y la única filosofía es la historia en acto, es decir la vida misma. En este sentido se puede interpretar la tesis del proletariado alemán como heredero de la filosofía clásica alemana, y se puede afirmar que la elaboración teórica y la realización de la hegemonía realizada por Ilich se ha convertido en un gran acontecimiento metafísico." * (El término metafísico se usa aquí no en el sentido propio, sino para indicar el punto más alto de la filosofía). Esta afirmación de Gramsci, referente a la teorización y a la realización de la hegemonía del proletariado, se basa en algunas tesis, contenidas precisamente en este pasaje. Por otra parte, se apoya en la afirmación de la identidad entre historia y filosofía (la filosofía y la historia en acto). Se trata de una tesis rica y con muchas implicaciones (aunque discutible, como trataré de señalar en lecciones sucesivas), pero que cito aquí para subrayar cómo Gramsci reúne en un estrecho nexo teoría y práctica, teoría y acción política. A partir de esto se puede comprender qué entendía Gramsci cuando se refería a la tesis de Engels, contenida en la famosa obra Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana, donde se dice precisamente que el proletariado alemán es el heredero de la filosofía clásica alemana, y que lo es porque aplica en la práctica las tesis de la filosofía, decide en la práctica, supera aquellas contradicciones filosóficas que no pueden ser resueltas en el plano del pensamiento especulativo, pero que en cambio sí pueden serlo en una nueva sociedad, la sociedad comunista. En ella reside la superación de las contradicciones de clase y también la superación de las contradicciones filosóficas que son, en el plano de la ideología, la expresión de contradicciones sociales insolubles por la vía especulativa y que únicamente lo son por la vía revolucionaria. Esta es la tesis de Engels y la tesis de Marx, y sobre ella insiste Gramsci. El proletariado es heredero de la filosofía clásica alemana porque traduce en realidad social lo que en esta filosofía es todavía especulativo; niega, en el sentido dialéctico del término y, a partir de ahí, supera la filosofía especulativa en cuanto la realiza, y la realiza en la praxis, en el trastocamiento revolucionario de la estructura de una sociedad dividida en clases antagónicas.

 Hermenéutica.

El concepto de «hermenéutica» es relativamente nuevo dentro del pensamiento contemporáneo. Cuando H. G. Gadamer (nacido en 1900) publica en 1960 Verdad y método, no se atreve a ponerle el subtítulo Fundamentos de una hermenéutica filosófica, por temor a que el libro no tuviera éxito en el ámbito de la filosofía académica. Incluso había pensado titularlo Comprender y acontecer, como dos conceptos centrales en el pensamiento del que había sido uno de sus maestros: M. Heidegger. Sin embargo, quince años después de la primera edición, la polémica levantada por el texto, en torno a varios te-mas centrales de la hermenéutica, aconsejó que el libro llevase en el subtítulo el término hermenéutica. Así pues, ha sido en los últimos años del siglo XX cuando la hermenéutica se ha convertido en un concepto filosóficamente importante. Aunque haya razones externas a la propia hermenéutica que han acelerado su éxito (las crisis de la escolástica marxista (/marxismo), de la /filosofía analítica, del /estructuralismo o del /existencialismo), son razones internas las que lo justifican, sobre todo en un tiempo que exige compaginar la radicalidad de una filosofía con vocación universal con la apropiación de las tradiciones culturales.
El término viene del verbo griego hermeneuein y de las funciones asignadas al dios Hermes. A este le corresponde ser el mensajero que pone en comunicación a los dioses y, sobre todo, transmitir la voluntad de estos a los humanos. Esta función mediadora es la que también encontramos en el corpus platónico: en el diálogo Ion 1 a los poetas se les llama hermenes, intérpretes de la voluntad de los dioses e intérpretes de otros rapsodas anteriores. A diferencia del arte de la adivinación, al que acompaña un cierto estado de delirio (mantiké), al arte de la interpretación (hermeneutiké) acompaña una sobriedad que reclama un esclarecimiento de la verdad que se transmite. Su función mediadora está cercana a la del /profeta como anunciador directamente inspirado, pero se amplía también a la mediación humana. En Aristóteles, este es-fuerzo de mediación es el esfuerzo del discurso, de la expresión, de la argumentación, del enunciado (hermeneia).Un esfuerzo que consiste en traducir el pensamiento en palabras; un enunciado cuya exteriorización permite al interlocutor captar lo que la inteligencia quiere transmitir. Esta función mediadora es la que llevó a los intérpretes de Aristóteles a agrupar sus escritos lógico-semánticos con el nombre De interpretatione (Peri Hermeneias). En ellos se estudia el enunciado, esto es, la proposición susceptible de ser verdadera o falsa. Desde entonces, el hermeneuta asegura el logos, interpreta el sentido, se pregunta por la /verdad a la que responde el enunciado y que accede al lenguaje. Sin embargo, en la cultura griega, la hermenéutica no designa únicamente la dimensión sintáctica y semántica del lenguaje; se ocupa de la inteligibilidad en todas sus dimensiones, y por ello incorpora también la pragmática. La hermenéutica estudia también el estilo, en tanto que habilidad para comunicar o transmitir un sentido. En definitiva, se trata de un término con el que nos preguntamos por el proceso de la significación, por el carácter mediador de la inteligibilidad; como expresión o manifestación externa de una palabra interna, como interpretación de un enunciado que no se entiende por sí mismo, como traducción de un /lenguaje extraño al lenguaje familiar.
Gadamer reconstruye la historia de la hermenéutica siguiendo de cerca a Heidegger. Menos pretencioso que él, dedica sus investigaciones a sentar las bases filosóficas de las ciencias humanas. Para ello, además de poner en cuestión la radicalidad del moderno concepto de ciencia como seguridad metódica en la verdad, arranca del saber-hacer de la historia, el derecho, la filología, la teología o la filosofía. Lo hace con la finalidad de mostrar que la fundamentación de estos conocimientos no está en la determinación de un punto arquimédico del que hacer depender la bóveda del conocimiento. En general, las ciencias humanas no aplican una verdad descubierta previamente, sino que la verdad acontece en el propio momento de la aplicación. Este hecho será el que contribuya a la recuperación hermenéutica de Aristóteles, no para abanderar un retorno nostálgico a su filosofía, sino para presentar su modelo de razón prudencial como fundamento de todo saberhumanístico. Por dos razones muy sencillas. Primera: a diferencia del conceptualismo, el convencionalismo o el positivismo, el saber moral no es una técnica de aplicación de normas ajenas a la situación o experiencia histórica del intérprete. Segunda: la hermenéutica tiene un alcance universal porque el suyo no es un saber técnico que valga para un momento concreto o un área determinada de la vida moral, sino que se trata de un saber que es un saber-ser, un conocerse que es un hacerse y determinarse. Al acogerse al modelo de la filosofía práctica de Aristóteles, los problemas clásicos de la hermenéutica metódica se transforman. La historia y el lenguaje no son preocupaciones metodológicas, sino condiciones de posibilidad de todo conocimiento, en tanto que humano. Además de histórica, la experiencia está lingüísticamente constituida, y por ello los conceptos de prejuicio, tradición, historia efectual y fusión de horizontes no indican únicamente el carácter finito del comprender, sino su estructura dialógico-existencial, es decir, su apertura estructural a un mundo compartido. Comprender no es intuir, congeniar o racionalizar la propia situación, sino estar abierto al otro, sentirse en comunidad con el otro. El hombre comprensivo no juzga desde la desafección y como si se encontrase en una situación externa, sino desde la afectación y la pertenencia a un mundo compartido

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